martes, 13 de noviembre de 2012

DESCRIPCION DEL PICU ASTURIENSE






DESCRIPCIÓN DEL PICU ASTURIENSE DE LA COLECCIÓN DE JOSE MARIA MONTES VILLA






EL PICU ASTURIENSE

Aprovechando que dispongo de mi propio blog de divulgación, os voy a presentar el objeto favorito de mi colección de piedras. Se trata de una espectacular y preciosa herramienta de la edad de piedra, concretamente del paleolítico, tan típica de Asturias como puedan ser la sidra o los hórreos.

Se trata de un PICU ASTURIENSE un perfeccionamiento de una herramienta lítica muy divulgada en el Paleolítico: el hacha de mano y más concretamente del pico triédrico o triedro una herramienta considerada indicador cronológico del Achelense.

Vamos a hacer un poco de historia (mejor diremos prehistoria):

Hacia el 9.000-8.000 a.c, con la retirada de los fríos de las sucesivas glaciaciones se produce el abandono de las cuevas.  En la costa se localiza una cultura epipaleolítica propia: el Asturiense, que conseguirá con el pico asturiense una herramienta con más metros de filo por kilo de piedra que ninguna de las fabricadas por otras culturas paleolíticas.


            Más de 30 estaciones o yacimientos del asturiense, casi todas en cuevas o abrigos, se concentran en un tramo bastante reducido del litoral cantábrico. La gran densidad de yacimientos se produce entre las cuencas de  los ríos Sella y Cabras/Calabres (Penicial, La Riera, Cueto de la Mina, Tres Calabres, Balmori, Bricia, Arnero, Coberizas, etc.) y al Este de Asturias (Mazaculos/La Franca, Colombres, etc.).

Se muestran dos grandes áreas. La zona oriental de Asturias y occidente de Cantabria y otra de yacimientos al aire libre en torno al Cabo Peñes. Lugares como Bañugues o Gijón marcaban un territorio que parecía desconexionado del resto. En el año 1989 un grupo de arqueólogos dirigidos por Alberto Martínez Villa encontraron un nuevo yacimiento cerca de Tazones (Villaviciosa) que unía ambas comarcas.

        
En Santander existen dos yacimientos asturienses. Uno al lado del cementerio de la playa de Ciriego, y la Cueva de las Conchas en Ruiloba.

En Nigrán (Pontevedra) se encontró uno en la Playa de Patos.

En Francia se tiene conocimiento de otro yacimiento Asturiense en Biarritz.

 
Las gentes asturienses estaban especializadas en la explotación de los recursos costeros (Cultura de los concheros). Sus yacimientos se sitúan normalmente sobre la plataforma litoral, en zonas de fácil comunicación tanto hacia la línea de costa rocosa y de ensenadas como hacia el interior del país. La recogida de crustáceos, percebes, erizos de mar, diversos moluscos y peces de roca y playa supone una explotación integral de los recursos costeros, que se completa con la caza de ungulados propios de bosque y sotobosque (corzos, jabalíes y ciervos), especialmente crías, y de otros de zonas próximas de roquedo (rebecos y cabras). Luego se amplía el efectivo con las especies de parajes más abiertos de costa en la banda descubierta por bajamares, y al final del asturiense se recogen las que habitan en rocas de aguas batidas (percebes, por ej.).

El instrumento más característico del asturiense es el “pico”, elaborado a partir de un canto aplanado con retoque unifacial que lo apunta. El resto del utillaje en piedra tallada es bastante simple, realizado sobre todo en lascas. En hueso se fabricaban pequeñas piezas biapuntadas que servirían de anzuelos, y en asta unos peculiares bastones/horquillas.



Las dataciones C14 precisan el desarrollo del asturiense cantábrico desde comienzos del 8º milenio hasta poco después de concluido el 6º (Mazaculos II en 7340 más 440, Coberizas en 5150 más 170), prolongándose en un inmediato postasturiense en las fechas de los concheros de Les Pedroses (3830 más 180) y La Lloseta (2510 más 660), ya en contexto “neolítico”. Las fechas más antiguas del asturiense se solapan con las del aziliense de algunos yacimientos de la zona cantábrica.




El Picu de mi colección  lo encontré  en el  cauce del Arroyo de Llantada que desemboca en el mar en la playa de Bañugues (ver mapa en esta misma página). Entre la playa y la margen izquierda del río, hay un importante yacimiento compuesto de seis niveles, en donde se han recogido importantes restos de industria lítica de carácter Inferopaleolítico aunque no se pude atribuir a una cultura determinada. Achelense (Paleolítico Inferior) o Musteriense (Paleolítico Medio) por haberse encontrado todas estas piezas dispersas por la superficie de las playas, entre ellas la mía recogida de entre los cantos en el mismo cauce. Del análisis de las industrias se han diferenciado dos grupos:
1. Uno es el de Industrias Infero-Paleolíticas compuesto por la abundancia relativa de bifaces, hendidores, raederas, denticulados y escotaduras.
2. El segundo grupo lo forma la Industria del Asturiense, definido por la abundancia del pico asturiense, útil al que se le atribuye un uso específico en marisqueo, como es la recolección de "llámpares" o lapas. Esta cultura es posiblemente la continuadora del Aziliense, conformando ambas el período denominado Epipaleolítico, posterior al Paleolítico Superior y cuya cronología abarca del X al IV mileno A.C.





 Mapa de situacion del yacimiento de Bañugues

Este yacimiento corresponde a un campamento que estaría habitado por un grupo no muy numeroso de gentes dedicadas a la pesca, caza y recolección.
También en la playa de Tenrero (Verdicio), se recogieron varias piezas de marcado carácter Musteriense como monofaciales, denticulados y una lasca laminar.
Hallazgos asilados de útiles se realizaron también en San Martín de Podes y en Legua (Luanco). La mayoría de estas piezas se pueden ver en la vitrina nº 1 del Museo Arqueológico Provincial de Oviedo.
Los orígenes del asturiense son imprecisos, ya que por sus características industriales –instrumentos macrolíticos de talla unifacial- representan un modelo cultural opuesto totalmente al microlitismo epipaleo. Seguramente han de considerarse como propios de una cultura arcaizante, cuyo origen hay que suponer en el área atlántica, en las que perduraron largo tiempo las culturas del Paleolítico inferior.



DESCRIPCION DEL PICU:

Tal como podéis apreciar en las fotografías que adjunto el picu de mi colección es un ejemplar perfecto, no considero una exageración decir que es el mas perfecto de todos los que he visto, tanto los museos como en fotografías.

 Se trata de una herramienta de 13 centímetros de longitud por una anchura  máxima de 7 centímetros. El picu esta tallado en un canto rodado de cuarcita, de los transportados por el Río Bañugues y tallados “in situ” en un asentamiento en la propia playa de Bañugues, en cuyas proximidades eran  utilizados en tareas de marisqueo.

 La talla esta realizada por percusión con otro canto y el artesano le dio la forma típica, pero en este caso sin ninguna de las imperfecciones que se  pueden ser en otros ejemplares.







En la siguiente fotografía se puede ver una vista de perfil de la herramienta. Se talló en un canto de cuarcita muy aplanado tal como se puede apreciar en la forma de la cara no tallada




En la siguiente fotografía se puede apreciar las diferenciar entre un picu asturiense y un hacha de mano convencional, procedente de un yacimiento paleolítico en la orilla del Río Manzanares. Aunque ambas herramientas son contemporáneas (Achelense), realizadas en el mismo tipo de material litológico (cuarcitas) y con la misma técnica (percusión), las diferencias son evidentes y derivadas del uso al que estaban destinadas y ámbito cultural en que encontraron.







Como ya hemos dicho su uso era, primordialmente, en el marisqueo en la costa cantábrica. La finalización de los periodos glaciales dio lugar a la fusión masiva del hielo que origino la elevación del nivel del mar, un calentamiento de las aguas marinas y una suavización del clima ocasiono un gran incremento en los recursos disponibles en las costas. Los habitantes de la Cornisa Cantábrica aprovecharon la suavización del clima, salieron de sus cuevas en el interior y se trasladaron hacia la costa, donde abundaba la comida y se instalaron en cuevas en la misma costa (Pindal) o en sus proximidades (Llanes) o en campamentos o asentamientos en las mismas playas (Bañugues, Verdicio,…).




Naturalmente el aprovechamiento de los recursos marinos se convirtió en la base de la alimentación de la población. Además de la pesca, el marisqueo se convirtió en una de las actividades principales. En la actualidad para marisquear es necesario llevar alguna herramienta para arrancar el marisco (mejillones, lapas, percebes,…) de las rocas. Lo más usual es utilizar lo que en Asturias se conoce como un cuchillu ferruñosu, es decir un cuchillo o navaja vieja y oxidada.   El picu asturiente era el “cuchillu ferruñosu” de aquella época paleolítica. La herramienta se asiría de la manera que se ve en la siguiente fotografía y por golpeo desprendería al marisco de las rocas. 



El marisco así recolectado era consumido en los asentamientos o en las cuevas. Los restos de esas primitivas mariscadas  eran depositados a las puertas de las cuevas dando lugar a los típicos “concheros” tan abundantes en  Asturias. Si tenían sidra para acompañar eso ya no lo se.

José Maria Montes Villa





2 comentarios:

  1. Gran objeto de colección, especialmente siendo un hallazgo propio. Enhorabuena.

    Y por cierto, suerte y ánimo con el blog.

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    1. Gracias Oscar, pero no tengo más remedio que reconocer, a pesar de parecer un poco petulante, que mi pico asturiense es el ejemplar más perfecto que existe y lo digo despues de haber visto unos cuantos en los museos y otras colecciones de Asturias. La verdad es que tube mucha suerte pues lo encontre dentro del rio, si no llego a verlo lo abria llevado la corriente y desaparecido en el mar.

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