domingo, 3 de febrero de 2013

LA PLAYA DE PEÑARRUBIA (GIJON)



Logo: José Manuel Montes (jurasicoastur.blogspot.com.es)

LA PLAYA DE PEÑARRUBIA: EL JURASICO DE GIJÓN

A la mayoría de los geólogos, las piedras, más concretamente los minerales y los fósiles, nos llamaron la atención desde siempre. No recuerdo como empezó esta afición, convertida después en pasión y finalmente en profesión, pero si recuerdo el lugar y ese sitio fue la Playa de Peñarrubia en Gijón (Asturias).

 Figura nº 1: La Playa de Peñarrubia en Gijón (Foto de Google)

SITUACION:



La Playa de Peñarrubia se localiza a dos kilómetros al Este del centro urbano de Gijón, se trata de un "pedreru" con una playa de arena y gravas, situada al pie de un acantilado vertical de 70 metros de altura.


A la playa se accede desde la ciudad de Gijón por la carretera de la Providencia, tomando el desvío que, señalizado,  conduce al Restaurante Peñarrubia. Antes de llegar al restaurante hay un aparcamiento público donde hay que dejar el coche y desde este punto por un camino empinado se desciende hasta la playa.



La playa tiene la forma típica de una concha, como la mayoría de las playas cantábricas, y esta limitada al Oeste por El Rinconín (Punta Rosario Acuña) y al Este por El Cabo de San Lorenzo. La playa tiene una longitud de 1.800 metros que cuando sube la marea queda reducida a  250 metros.


 Figura nº 2: Mapa geografico de la Playa de Peñarrubia (tomada del SigPac).

 Figura nº 3: Ortofoto de la Playa de Peñarrubia (tomada del SIGPAC)

GEOLOGIA: 

Dentro del Principado de Asturias, los afloramientos más espectaculares y mejor conservados de rocas jurásicas se extienden de forma prácticamente continua a lo largo de una estrecha franja litoral comprendida entre el Cabo Torres, en Gijón, y la playa de Arra, situada a unos dos kilómetros al este de Ribadesella Los municipios implicados en este sector costero son, de oeste a este, Gijón, Villaviciosa, Colunga, Caravia y Ribadesella.




Estos afloramientos del Jurásico forman parte de la denominada Cuenca de Gijón-Villaviciosa (Ramírez del Pozo, 1969), cuyo extremo occiden­tal está representado por la falla de Veriña, a unos pocos kilómetros al oeste de Gijón, y el oriental por la falla de Ribadesella coincidiendo allí con la playa de Arra. Esta fractura vertical, de trazado este-oeste, que pone en contacto los afloramientos jurásicos con las calizas carboníferas, se desarrolló inicialmente durante el Cretácico, permitiendo la conservación de la sucesión jurásica en el bloque hundido septentrional, actuando de nuevo, como falla inversa, en el Paleógeno durante la inversión tectónica de la etapa compresiva alpina que condujo a la creación de la Cordillera Can­tábrica (García-Ramos y Gutiérrez Claverol, 1995 a,b; García-Ramos et al., 2002, 2004, 2006 a,b; Valenzuela et al., 1986; Alonso et al., 2009).


Figura nº 4: La Punta de Rosario Acuña desde Peñarrubia
Las rocas del Jurásico de Asturias se agrupan en dos unidades litológicas de orden mayor (Va­lenzuela et al., 1986): Una Unidad Inferior está constituida eminentemente por rocas carbonatadas de origen litoral (Formación Gijón) y marino abierto (Formación Rodiles).  

Figura nº 5: Dolomías de la Formacion Gijón en El Rinconin
Una Unidad Superior consta principalmente de rocas silíceas de origen continental (abanico aluvial y fluvial), formaciones La Ñora y Vega, y marino restringido y costero (deltaíco), representados respectivamente por las formaciones Tereñes y Lastres


Todas estas formaciones geológicas están muy bien expuestas en las localidades que les dan nombre, situadas en la costa asturiana. 

La historia geológica de la zona es la siguiente: el registro jurásico de Asturias se inicia con una sucesión de calizas, dolomías y margas asignadas a la Forma­ción Gijón que se originaron en una costa baja e irregular, rica en fangos carbonatados y evaporitas (una costa tipo sabkha). Entre estas litologías se encuentran algunos intervalos, de espesor métrico, cons­tituidos por brechas calcáreas. Su origen está relacionado con procesos de disolución de capas de yesos intercaladas entre las calizas ya de por si muy fracturadas, lo que provoca la fragmentación y el colapso de éstas, generando acumulaciones estratiformes de carácter brechoide que en los actuales afloramien­tos muestran el aspecto de carniolas.



Figura nº 6: Miembro Buerres (F. Rodiles)
 Posteriormente, el ascenso paulatino del nivel marino hizo que gran parte de la región quedase sumergida bajo un mar abierto, con una profundidad que en algunos momentos debió de rebasar los 100 metros.

En la Playa de Peñarrubia se encuentra la Formación Rodiles que tiene dos partes o miembros claramente diferenciados: los primeros metros están constituidos por calizas nódulosas con algunos niveles muy finos de margas, representando la parte proximal de una rampa carbonatada: Miembro Buerres; en el resto de la playa, las capas de calizas y margas presentan una geo­metría tabular adquiriendo un carácter rítmico que representa la parte media y externa de la rampa: Miembro Santa Mera, cuyo aspecto típico se puede ver en la siguiente fotografía:

Figura nº 7: Aspecto típico del Miembro Santa Mera de la Formacion Rodiles
 
Figura nº 8; Fauna del Jurasico Inferior durante la sedimentacion de la Formacion Rodiles (ammonites, belemnites e ictiosaurios)
A comienzos del Jurásico Superior tuvo lugar un cambio drástico en el paisaje asturiano: como consecuencia de la actividad de diversas fallas y dentro de un régimen distensivo, se produjo una elevación y la emersión de parte del territorio. Como consecuencia de esta actividad tectónica, el mar que durante el Jurásico Inferior y Medio, cubría hasta entonces buena parte de Asturias y que se puede ver en el mapa de la figura nº 9, se retiró bruscamente dando paso a nuevas zonas litorales y a territorios emergidos que pronto iban a ser colonizados por una fauna formada por dinosaurios y otros vertebrados coetáneos, como tortugas, cocodrilos, lagartos, peces, reptiles voladores, etc.
Figura nº 9: Mapa paleogeográfico del Jurásico Medio con indicación de la situación de la Playa de Peñarrubia


 La edad más reciente de la sucesión carbonatada marina truncada erosivamente por los materiales terrígenos del Jurásico Superior, que rellenan una discordancia con paleorelieve, es Bajociense Inferior (Suárez Vega, 1974).

Esta actividad tectónica, controlada por fracturas distensivas como ya se ha indicado, representaba los primeros estadios de una etapa de rifting que iba a alcanzar su culminación durante el Cretácico Inferior. Como con­secuencia de la misma, se generó un acusado relieve en el suroeste de la región, dentro de la deno­minada Zona Asturoccidental-leonesa, cuya erosión proporcionaría los primeros aportes de material terrígeno a la cuenca.


Una vez emergidas las sucesiones carbonatadas de origen marino del Jurásico Inferior, tuvo lugar un proceso de carstificación de las mismas, que se tradujo en la formación de arcillas de descalcifi­cación, brechas de colapso y paleovalles excavados en las rocas calcáreas. Poco después comenzarían a llegar hasta el oriente de la región los primeros materiales terrígenos (gravas y arenas) de origen aluvial, procedentes de la erosión del relieve recién creado, que rellena­ron inicialmente los paleovalles y las cavidades cársticas hasta su colmatación.



Espesas sucesiones, de hasta 60 metros de potencia, formadas mayoritariamente por conglome­rados silíceos con intercalaciones menores de areniscas y de lutitas rojas con paleosuelos calcáreos, ordenadas verticalmente en ciclos grano y estratodecrecientes de espesor métrico, constituyen la Formación La Ñora de origen aluvial. Estos materiales afloran de manera espectacular en la Playa de la Ñora y en la de Serin tal como se puede ver en la siguiente fotografía:

Figura nº 10: La Formación La Ñora en la Playa del mismo nombre, al fondo el Cabo de San Lorenzo

Estos materiales pasan lateralmente hacia el noreste a alternancias de areniscas blancas, grises y rojizas con lutitas rojas y algunos lechos conglomeráticos (Formación Vega), igualmente ordenadas en ciclos grano y estratodecrecientes dentro de un gran ciclo mayor del mismo carácter. Representa­ron depósitos fluviales formados por cauces efímeros de alta sinuosidad separados entre sí por áreas entre canales con paleosuelos calcimorfos (caliches) y lagunas esporádicas con elevada actividad microbiana que dieron lugar a calizas micríticas grises con oncoides de algas. Dichas lagunas estaban par­cialmente alimentadas por diversos manantiales de agua dulce rica en CO3Ca, procedentes de zonas de fractura que hicieron aflorar en superficie las calizas y dolomías del Jurásico Inferior y Medio (García-Ramos et al., 2010).


Figura nº 11: La Formación Vega en la Playa de España

Un nuevo ascenso del nivel del mar hará retroceder hacia el continente la línea de costa, que se situará ahora en el interior del territorio que hoy ocupa Asturias, con un trazado noroeste-sureste, bastante diferente al actual. Por delante de dicha costa, apenas influenciada por las mareas y por el oleaje, salvo durante ocasionales tempestades, se instala un mar restringido y somero, separado del océano por un umbral o barrera de origen tectónico que impide la entrada de fauna marina desde el exterior. En el fondo de dicho mar se acumuló una espesa sucesión de fangos calcáreos oscuros (Formación Tereñes) ricos en materia orgánica y faunas de invertebrados de aguas salobres (bivalvos, gasterópodos, ostrá­codos), ahora convertidas en acumulaciones lumaquélicas . Ese mar servía de refugio, además, a multitud de cocodrilos, tortugas y peces.


Figura nº 12: La Formacion Tereñes en su localidad tipo los Acantilados de Tereñes

La costa, surcada por pequeños deltas de dominio fluvial que aportaban arena a la misma, era visitada con frecuencia por dinosaurios y otros reptiles de la época que dejaron sus huellas plasma­das en el sedimento. 

Figura nº 13: Dinosaurios jurásicos.

Las alternancias de lutitas, margas y areniscas que se acumularon en la antigua franja litoral, constituyen hoy la unidad litoestratigráfica conocida como Formación Lastres, con la que culmina la sucesión jurásica en la región.

En la siguiente figura se puede ver la columna litoestratigrafica del Jurásico de la Costa Asturiana:


Figura nº 14:  Columna litoestratigráfica del Jurásico de la costa asturiana

VISITA GEOTURISTICA A LA PLAYA

Una vez en la playa de Peñarrubia nos haremos a la idea de que hemos retrocedido 183 millones de años y nos encontramos en el Jurasico Inferior, más concretamente en el Pliensbachiense, en lo que seria un mar abierto con una profundidad de 60 a 100 metros (ver figura nº 9) en el que se produciría una sedimentación margo-calcárea de facies nerítica.   



Figura nº 15: Mapa Geológico  de Gijón según el MAGNA 
A lo largo de toda la playa nos encontraremos una litología muy parecida: calizas biomicríticas arcillosas en bancos de 20 a 40 centímetros de espesor alternando con delgados lechos de margas. El conjunto tiene un color gris azulado, negro cuando esta mojado. Abundan las fisuras rellenas de calcita blanca y la estratificación se dispone de forma subhorizontal. Estas rocas pertenecen a la, antes descrita, Formación Rodiles y más concretamente al Miembro Santa Mera.


Figura nº 16: Columna litoestratigrafica segun la Hoja de Gijón del MAGNA

Los fósiles son muy abundantes a lo largo de toda la playa, siendo más escasos hacia el Oeste. Entre los más abundantes destacan los siguientes tipos:



CEFALOPODOS:


Ammonites: pertenecen al filo de los Moluscos, clase de los Cefalópodos, subclase Ammonoidea, nombre común de un grupo de cefalópodos extinguidos que solían tener un caparazón en espiral enrollado sobre sí mismo. Estos animales, parecidos a los calamares, aparecieron durante el Devónico, hace unos 380 millones de años, y desaparecieron junto a los dinosaurios al final del cretácico, hace 65 millones de años. El caparazón de los ammonites tenía cámaras, igual que la de su pariente vivo el nautilo. El animal podía moverse hacia arriba y abajo bombeando el agua hacia dentro o fuera de las cámaras al igual que lo hace un submarino, y vivía en la última cámara de la concha, la de mayor tamaño. Algunos tipos de ammonites no tenían un caparazón enrollado; Baculites, por ejemplo, lo tenía recto. Los actuales Nautilus y los Argonautas, son ammonites, auténticos fósiles vivientes.

Figura nº 18: El ammonite Asteroceras del Pliensbachiense
Los ammonites abundaron en medios marinos de aguas poco profundas en los márgenes de los continentes, aunque fueron unos nadadores bastante lentos y evitaban las aguas de las orillas, dominadas por las olas. También se desarrollaron en los mares continentales, como los que cubrían el interior de Norteamérica durante el periodo cretácico superior, y el antiguo mar Tetis, que una vez ocupó el sur de Europa, el norte de África y partes de Asia. Los ammonites experimentaron distintos cambios reconocibles fácilmente a lo largo del tiempo, y por tanto, son muy útiles como indicadores de la edad de los hábitats marinos. La comparación de los tipos fósiles de ammonites en las distintas capas de rocas indica la edad relativa de éstas.

Figura nº 19: Molde de un gran ammonite en el extremo oriental de la Playa de Peñarrubia
 En la siguiente figura se pueden ver dos fósiles de cefalopodos ammonoideos recolectados por mi en la Playa de Peñarrubia. Por el tipo de enrollamiento y la forma de sus costillas pienso que pueden pertenecer al genero Dactylioceras:


Figura nº 20: Ammonites (género Dactylioceras?)

Belemnites: Muy conocidos desde antiguo, su forma ha dado origen a los nombres populares "balas de moro" o "puntas de rayo" ya que se creía que se formaban cuando un relámpago tocaba tierra.

Aunque ya en el Carbonífero (hace unos 345 millones de años) surgieron animales parecidos, los verdaderos belemnites comenzaron a ser abundantes en el Mesozoico, sobre todo viviendo en los mares del período Jurásico y Cretácico.

Figura nº 21: Reconstrucción de un belemnite
El cuerpo del belemnites tenía forma de torpedo rematado en una cabeza grande y con brazos fuertes provistos de ganchos para sujetar a las presas. Como todos los cefalópodos, los belemnites se movían a reacción, emitiendo un chorro de agua. Al igual que el calamar y la jibia, podían librarse de sus depredadores (tiburones e ictiosaurios) lanzando tinta para ocultarse mientras huían a un escondite seguro; esto se sabe porque algunos fósiles excepcionalmente bien conservados tienen los restos del saco de tinta. Tenían una concha dividida en cámaras y llena de gas. Esto les permitía flotar entre dos aguas, de forma parecida a los ammonites, con los que compartieron los mares de la antigüedad. Pero la concha se diferencia de la de los ammonites por ser interna, totalmente recubierta de piel y músculo.

Figura 22: Forma tipica de un fósil de belemnites
La concha de los belemnites tenía una estructura sólida de forma de bala, llamada rostro, que solía encerrar parte del fragmocono y estaba dispuesta en la parte posterior del animal. Como esta parte de la concha estaba formada por un fragmento sólido de calcita, el rostro se fosilizaba fácilmente y es ahora el resto más común de belemnites.


LOS BRAQUIÓPODOS: 

       Son invertebrados marinos distintos de los Bivalvos o almejas, ya que su concha esta formada por dos valvas de distinto tamaño, forma y ornamentación.Viven en los fondos fijados por un tubo llamado "Pedúnculo" por el que se sujetan. Generalmente prefieren las aguas frías con intenso movimiento, aunque los hay que habitan en mares tropicales. Se alimentan situándose contra la corriente con las valvas abiertas y atrapando con sus diminutos tentáculos el plancton que después de filtrado en su organismo, liberan los residuos.

Figura 23: Terebratula

Desde hace unos 500 millones de años hasta nuestros días, han sufrido varias extinciones, de 2.000 géneros fósiles descritos, sólo quedan unos 70 en la actualidad. La expansión de los bivalvos, fue en detrimento de los braquiópodos.


En el yacimiento de la Playa de Peñarrubia son muy abundantes dos tipos de braquiópodos:




Figura 25: Caliza jurásica con terebratulas

Las Terebratulas: Molusco braquiópodo protegido por dos valvas desiguales articuladas por medio de charnela y con agujero o taladro (de ahí su nombre) en el ápice para la salida del pie.











Figura nº 26: Rynchonella
Rynchonellas: Presenta un gran pliegue frontal en la comisura de las dos valvas. Estas valvas están ornamentadas con costillas radiales. Es un fósil característico del Jurásico aunque aparece en otras edades.



   
En la siguiente figura se pueden ver un conjunto de braquiopodos del genero Terebratula recostados por mi en la Playa de Peñarrubia, generalmente se trata de moldes rellenos de una geoda de calcita:
Figura nº27: Terebratulas de la Playa de España

LOS BIVALVOS:

Figura nº 28: Trigonia
Trigonia: Concha abombada, equivalva, inequilateral, de morfología trigonal algo ovalada, truncada posteriormente, charnela eschizodonta. Ornamentación externa en base a una quilla crenulada anterior bien desarrollada, que delimita en las valvas dos zonas con diferente ornamentación en base a costillas concéntricas. Triásico medio - Cretácico superior.



Figura nº 29: Ejemplares de Trigonias recolectados por mi en la Playa de España

 

Figura nº 30: Gryphaea
Gryphaea es un género extinto de moluscos bivalvos del orden Ostreoida que habitaron entre los períodos Jurásico y Eoceno (entre 208 y 36,6 millones de años). Se trata de un género de bivalvos articulados fósiles de la familia Gryphaeidae, como el género Exogyra, muy comunes en Peñarrubia (figura nº 31)


Figura nº 31: Caliza con Gryphaea
Viven sobre el suelo marino, a poca profundidad,  y posiblemente en grandes colonias. Los fósiles de Gryphaea se caracterizan por tener dos válvulas articuladas bien diferenciadas: una válvula exageradamente curvada hundida por su propio peso en el fango marino, y otra pequeña y plana que tendría función de "tapa". La válvula más grande se asentaba sobre el fondo marino. 

El animal vive entre las dos conchas, como las ostras actuales, y las bandas  que presentan las dos válvulas son muy características. En la siguiente fotografía se pueden ver dos ejemplares de griphaeas que he recolectado en Oliva (Valencia), se aprecia muy bien la diferencia entre las dos valvas y en uno de ello se puede ver un fósil de un parasito del tipo de un gusano serpúlido:


Figura nº 32: Gryphaeas del Cretácico Inferior de Oliva (Valencia) con parásito serpulido.
En la siguiente fotografía se puede ver una asociación de fósiles típica del Jurásico Inferior de la Playa de Peñarrubia: ammonites, trigonia y rynchonellas recolectados durante una visita realizada a la playa.

Figura nº 33: Asociación de fauna fósil típica de Peñarrubia (ammonite, trigonia y rynchonellas)






























A continuación expongo un par de fotos de una curiosa estructura sedimentaria: un paleocanal relleno de conchas de rynchonellas.


Figura nº 34: Paleocanal relleno de rynchonellas
En las fotos se aprecia la mencionada estructura canalizada a techo de un estrato de calizas, estructura que se acuña lateralmente, las conchas de rynchonellas se presenta como geodas rellenas de calcita con un cemento de carbonato calcico arcilloso.

Figura nº 35 : Estructura canalizada rellena de rynchonellas

RECOMENDACIONES PARA LA VISITA:



Una visita a la Playa de Peñarrubia es recomendable realizarla en primavera o en verano, para seleccionar el día hay que consultar la tabla de mareas, pues la Playa queda muy reducida en marea alta y gran parte ella resulta inaccesible, incluidos los niveles más productivos para buscar fósiles. Lo mejor es visitarla en marea baja. Como aviso a navegantes hay que tener en cuenta que la Playa de Peñarrubia esta catalogada como playa nudista por lo que se recomienda que espíritus poco abiertos se abstengan de visitarla.


Figura nº 36: Mapa geológico de detalle de la Playa de Peñarrubia 
Para visitar la playa es recomendable llevar un calzado adecuado, mejor playeros y en caso de ir a buscar algún fósil siempre es necesario llevar un martillo y un escoplo, pues aunque se pueden encontrar fósiles sueltos en el pedreru (trigonias) o en niveles de margas blandas (rynchonellas y griphaea), los ammonites, los belemnites, las terebratulas suelan aparecer en rocas calizas duras.    

La busqueda debe de realizarse en la pared del acantilado o en las rocas desprendidas del mismo, cuanto más recientemente se hayan desprendido, mejor. Tal como se puede ver en la siguiente figura, los ammonites abundan en el extremo oriental de la playa, los belemnites y terebratulas en la parte central y las rynchonellas debajo del restaurante. Las trigonias y las griphaeas aparecen por toda la playa.


Figura nº 37: Principales zonas fosiliferas en la Playa de Peñarrubia
Figura nº 38: Lámina con los principales fósiles jurásicos
1 y 2: Belemnites.
3, 4, 5 y 6: Ammonites.
7: Gryphaea.
8: Bivalvo.
9: Terebratula.
10: Rynchonella.

13 comentarios:

  1. Una descripción muy exhaustiva. Espero poder visitar la zona en alguna ocasión. Muy curiosa la estructura canaliforme.

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  2. La verdad es que a mi me ha sorprendido tambien. No me explico el flujo, salvo que en esta facies de rampa carbonatada se esten empezando a formar canales turbiditicos.

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  3. Hola, estuve revisando tu sitio y esta genial. Me encantaria poder realizar un intercambio de enlace hacia mi sitio web de mineria, noticias y educacion. Si estas de acuerdo no dudes en contactarme a: enlacemineria@gmail.com

    Saludos Cordiales!

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  4. Vaya playa más interesante, el reportaje está muy bien

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  5. Me gusta tu blog,me a hecho mucha ilusión ver mi logo del blog del Jurasico.
    Saludos desde Gijon.
    http://jurasicoastur.blogspot.com.es/

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    1. Lo encontré en Google, pensé que era del MUJA, actualizare la entrada y pondré su autor y origen, como debe ser.

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  6. Suelo ir a esa playa, y si algo me encanta es tumbarme (desnudo, claro) después de un baño para calentarme relajadamente sobre esas calizas suaves redondeadas (algo que sería impensable en las calizas "puntiagudas" de la zona de Llanes. En fin, otro modo de disfrutar de una experiencia geológica diferente....

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  7. En agosto me daré una vuelta por la zona para continuar con la descripción geológica del Jurásico. He localizado en las proximidades otra playa en la que nunca he estado y que debe de ser similar a la de Peñarrubia
    Ya te contare.

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  8. efectivamente yo he podido comprobar la existencia de todas las especies fosiles existentes en esta maravillosa playa que los amantes al naturismo disfrutamos con toda naturalidad. soy coleccionista de fosiles y recomiendo a todo el amante al naturismo como geólogo que haga una visita a este impresionante pedreru, eso si por favor cuidado con las mareas y los desprendimientos de cálizas ya que han origimado algún disgusto.
    disfrutenla

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  9. Ya hablaremos en otro post de los riesgos geológicos en la Playa de Peñarrubia y del dineral que se ha gastado la Administracción colocando redes metálicas para evitar los desprendimientos en el pedreru. Un acantilado es una zona de erosión preferencial y los desprendimientos son normales y lógicos, intentar parar la evolución geológica de la costa mediante redes metálicas es cuando menos un gasto inutil. En las playas de Javea y Calpe se ha arreglado el problema colocando carteles bien visibles avisando del peligro de desprendimientos y de la necesidad de tomar precauciones si de desciende por el acantilado.

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  10. ¡¡ Guau!!
    ¡Nun pue ser!....
    Metíme n'Internet - a la cata d'unos comentarios teunicos al rodiu la Playa Peñarrubia - arriendes d'un blog de ¿Senderismu? qu'entamere va pocu y alcuéntrome con un blog de Xeoxía de lo más afayaizo...De mano nun reparé nel autor pero a midida que diba lleendo atopábalo cada vez más "familiar". Entós miré la foto...Nada nun me dixo...Darréu amiré'l nome : José María Montes...Bueno....¡¡¡CHEMA!!!. ..¿Quién diba ser?... ¡Llevo media mañana samorguiáu nel Xurásicu...¡ Pero si yo namás quería remembrar los nomes de los fósiles que tu y Aurelio nos grabasteis nel coral!...
    ¿Alcuérdeste cuando - siendo tu un mocín - llevabeis perdayuri a tola guah.ería Xixón a la cata de los " nuesos ancestros fósiles"? . Dende güei yá tienes otru seguidor...Oye, nun pretendas facer de min un XEÓLOGU a estes altures de la película...Sedré un aficionáu que llibará lo que puea nesa bayura de comentarios téunicos que delles vegaes me superen...
    Un abrazu perfuerte a la espera de poder dátelu personalmente, porque sé que d'esta tierrina tu nun t'escaeces...
    P.S.: El nome del mio blog entá nun te lu digo porque agora tengo qu'afinar enforma...Metístime muncha responsabilidá...¡ Fasta ceo! ¡Puxa Sporting!

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  11. ¡¡¡Pero Anselmo, cuanto tiempo!!! veo que estas bien y continuas con las aficiones, no te he respondido antes porque queria dejarte una nueva entrada sobre la Playa de España para que completes la excursión a la Playa de Peñarrubia.
    Como ves despues de la tira de años en Valencia olvidoseme el asturianu. En cuanto vaya por Xixión llamote y tomamos unes sidres.
    Encantomé que me encontraras, aunque fuera digitalmente.

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    1. ¡Hola, CHema!:
      Llevo varios díes ensin entrar nel to blog por aciu del míu. Yá sabes como ye esto, méteste na basa y quies acabar con tolos berberechos...Bien que lo siento pos igual tuvisti equí en Navidá y podíemos visitar la Playa España, lo qu'efeutivamente me vendría perbién pa completar esa salida (o entrada) que nel mio blog figura como " C27H46O....XIXILANDO.." que pertenez al blog :<< Camìn de Niria >> anque debería nomase "La señaldá d'un maestru", pos lo que termino faciendo ye preparar les salides como si fuera pa colos guajes. ¿Dexarás de ser xeólogu cuando te
      retires?.
      En fin, yá toi arranáu por lleer lo último que "me" colgasti, GRACIES. Tamos en contauto. Si vienes a la Patria péguesme un toque, yo sigo viviendo en Santurio. Un abrazu y fasta ceo. Selmo.

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