domingo, 20 de enero de 2013

EL CASTILLO DE TUDELA O PICU CASTIELLU




EL CASTILLO DE TUDELA O
 “PICU CASTIELLU”


Castillo roquero
Situado en una zona estratégica, en el corredor de acceso de Oviedo hacia la Meseta, el Castillo de Tudela controlaba una muy amplia zona geográfica, incluyendo a la propia Oviedo, y el crucial puente medieval que permitía cruzar el Río Nalón. La ubicación del Castillo en lo alto de un escarpado cerro lo convertía en una formidable fortaleza con fama de inexpugnable.

 Según lo expuesto por Florentino González Fernández, en su blog ASTURTSALIA, el castillo se construyo en el año 854, reinando en Asturias Ordoño I, para defender el Reino de las acometidas de los moros del Emirato de Córdoba. Alfonso III lo reconstruyo como defensa de la nueva capital del reino: Oviedo. 



Es mas que probable la presencia en el Picu Castiellu de un castro anterior al Reino de Asturias. En tiempos muy tempranos (año 827) se cita la renovación de la iglesia de San Juan Bautista por el presbitero Pelayo, descendiente de Garcia. En el año 857 Ordoño I hace donación a San Salvador de Oviedo de numerosas iglesias y villas entre las que se encuentra citada de nuevo la Iglesia de San Juan Bautista junto con la de Santiago, ambas "bajo el Castillo de Tudela". En el año 893 reinando Alfonso III se produce una donacion del mismo a la San Martin de Astorga: "en el nombre de Dios, Alfonso, morando en el Castillo de Tudela, residente en el solio del trono de la sede de Oviedo". En el siglo XII y ante el avance de las fronteras del Reino de Asturias hacia el Sur (ver el mapa de la siguiente figura), el castillo perdió su importancia estratégica y el Rey cedió su propiedad a la nobleza.





Así fue como se hizo con él el Conde Gonzalo Pelaiz un modelo de la nobleza levantisca asturiana, en una época en que los nobles apenas reconocían la autoridad real.



Según Carlos Maria de Luis, el nombre de Gonzalo Pelaiz aparece por  primera vez en un documento del año 1095, aun sin titulo alguno. Entre 1100 y 1126 su nombre aparece como Potestas (Gobernador), Regente o Cómité ejerciendo casi como un rey. Desde sus castillos de Tudela, Proaza, Gauzon, Buranga y Alba de Quirós, llego a dominar todas las cuencas del Nalón y del Trubia. En 1130 el Rey Alfonso VII  le concede el titulo de Ducem asturianorum y después le nombra Alférez Real.



En 1132 el Conde Gonzalo Pelaiz se rebela abiertamente contra el Rey y se refugia en su inexpugnable Castillo de Tudela. Siguen 5 años de luchas entre Gonzalo Pelaiz y el Conde Suero Bermúdez, noble a las órdenes del Rey, luchas que se centraron en torno al Castillo de Tudela. Las aguerridas tropas asturianas de Don Suero sitiaron a Don Gonzalo en el Castillo de Tudela y le arrebataron el resto de sus fortalezas, pero cuando ya casi lo tenían, la necesidad del Rey de disponer de las tropas de choque asturianas mandadas por Don Suero para la guerra contra el moro, obligo a concertar una tregua, perdonando el Rey a D. Gonzalo, a cambio de la entrega del Castillo de Tudela.


Batalla medieval

Entre 1133 y 1135, Gonzalo Pelaiz permaneció en rebeldía, obligando al propio Rey Alfonso VII a a sitiarlo en su Castillo de Buanga, donde un asalto de las tropas de Don Suero le obligan a rendirse, siendo perdonado, otra vez, por el Rey, esta vez gracias a la intercesión del mismísimo Arzobispo de Oviedo.


El Rey Alfonso VII
 Tras una tercera rebelión es apresado y desterrado a Portugal donde murió “febre corruptus, peregrinus in terra aliena”, así si luchando contra el Rey y tratando de recuperar sus castillos asturianos. 


En 1145 el Castillo paso a manos de la Iglesia que lo dejo en poder de otro noble bandolero Gonzalo Peláez de Coalla que lo utilizo de base para sus asaltos y robos en el camino de Castilla. En 1316 y ante el quebranto ocasionado a los mercaderes y a la propia hacienda real, el Rey ordeno a su Alférez  Don Rodrigo Álvarez de las Asturias poner fin a la situación y destruir el Castillo.



Las reclamaciones de la Iglesia aludiendo ser la legítima propietaria del Castillo impidieron su demolición. Tras la muerte del Rey Alfonso XI estallo una guerra civil entre Pedro I, hijo del Rey, y su hermanastro Enrique de Trastamara, el Castillo de Tudela posesión de Rodrigó Álvarez de las Asturias y ayo de Enrique, tomo partido en esta lucha, a favor del de Trastamara..



Enrique de Trastamara, gano la guerra y reino como Enrique II, fue su hijo Juan I el que ordeno, en 1.383, la destrucción del Castillo de Tudela para privar de puntos fuertes a los levantiscos nobles asturianos.



El Castillo fue destruido a conciencia y sus estructuras casi desaparecidas, quedando muy pocos restos visibles, tal como se ve en la actualidad:

El Picu Castiellu: Simbolo del ocaso de la Edad Media en Asturias

En esta entrada describiré los restos que quedan del Castillo y su disposición en el Picu Castiellu.

domingo, 13 de enero de 2013

Mina de "El Fornu"



LA MINA DE CARBON DE “EL FORNU” EN TUDELA DE AGÜERIA (ASTURIAS)

Pese a su pertenecía a la Cuenca Carbonífera Central Asturiana, la actividad minera en Tudela de Agüeria ha sido muy escasa, reduciéndose a una sola explotación de carbón importante: la Mina de “El Fornu” y unos aprovechamientos más modernos a cielo abierto y en chamizos (minas de montaña) en la zona del Pico Arenero.

La Mina de El Fornu es una explotación que cerro en los años 50 del siglo pasado, de la que no se dispone de ninguna información, siendo mencionada de pasada en el Archivo de la Jefatura de Minas como; Coto El Forno (1943 – 1960).

Relevo de mineros en la Mina de El Fornu.
En la zona del antiguo concejo de Tudela de Agüeria la actividad minera ha sido muy importante y aun al día de hoy, con todas las explotaciones mineras cerradas, quedan reservas hulleras y gasísticas muy importantes. Vamos a repasar un poco la historia minera: El coto hullero de Tudela Veguín, compuesto por las empresas Hulleras de Veguín, Mina del Valle, La Confiada o La Caprichosa comenzó a estudiarse en 1840 por un grupo financiero inglés, cuatro años más tarde, para su explotación se constituyo la empresa Asturiana Mining Company. En 1850 todas sus propiedades pasarían a manos del Duque de Riansares, para en el año 1861 integrarse en el grupo Cie. Minière et Metallurgique des Asturies, controlado por el financiero Numa Guilhou.
Mineros asturianos de la epoca


En 1902 se constituyó la Compañía General Minera, quien abriría, un año después, el Pozo de San Julián de Box o Mina del Valle. Se trata, después del de Arnao, del pozo vertical más antiguo de Asturias. La tipología de su castillete, de mampostería y ladrillo, constituye un ejemplo único en el Principado. Tenía 4 plantas y un plano inferior de tipo auxiliar. Tras 60 años funcionando se cerró en Septiembre de 1966, en su mejor momento llego a emplear a más de 500 trabajadores.

Sobre el año 1910 pasó a ser propiedad de Eugenio Quintana, quien en 1914 crearía la sociedad Hulleras de Veguín, que más tarde pasaría a denominarse Hulleras de Veguín y Olloniego, S.A. Sobre el año 1940, estas explotaciones fueron adquiridas por la empresa Carbones de Veguín.


La explotacion más importante de esta empresa era la mina Confiada III , una mina con un sistema de explotación similar al empleado en HUNOSA, no es lo que se conoce como mina de montaña, en la que la explotación del carbón se realiza por niveles y en sentido horizontal, La Confiada se exploto por series y en vertical. La capa Generala, la veta principal de esa mina, tiene una potencia (ancho) de cinco metros, aunque en este caso sólo se explotaban 2,5 metros.

Su producción anual llego a ser de 30.000 toneladas de carbón y se calculaba que La Confiada tenía reservas para seguir funcionando 25 años más. La empresa Carbones Tudela Veguín, propietaria de la mina, tenía una plantilla de 42 trabajadores. En 1985 se produjo un gravísimo accidente en sus instalaciones pereciendo cuatro mineros, cuyo rescate se prolongó durante dos semanas. Pese a este accidente los mineros coinciden en que se trata de una buena mina.

Los yacimientos carboníferos de Olloniego comenzaron a explotarse a mediados del siglo XIX por la compañía Anglo-Asturiana, para pasar más tarde a manos de la sociedad Carboneras de Olloniego. Tras la fusión en 1918 de ésta compañía con Hulleras de Veguín, se formó una nueva empresa explotadora bajo el nombre de Hulleras de Veguín y Olloniego, cuyo Consejero-Delegado fue Eugenio Quintana.

Mina de montaña o "chamizu" en el Fayeu
A partir de 1920 la nueva propietaria se encargaría de modernizar instalaciones, mecanizarlas y levantar lavaderos en su entorno, como el de La Servanda, ampliando sus propiedades con la adquisición, tras la Guerra Civil, con otras minas en las zonas del Caudal y Aller.

La Mina Vicentina fue una de las más importantes del grupo, extrayendo su producción mediante un plano inclinado del que aún se conserva su casa de máquinas y algún edificio anexo (ver fotografía a la izquierda). El 8 de mayo de 1966 pasó a ser la primera cooperativa hullera de España, cediéndose mina e instalaciones a los 80 obreros que componían su plantilla por un importe de diez millones de pesetas. La producción mensual media estaba cifrada en dos mil toneladas.


Instalaciones de  La Vicentina





Esta experiencia piloto del gobierno franquista, iniciada bajo el amparo de la Obra Sindical de Cooperación fracasaría poco tiempo después, cerrándose la explotación dos años más tarde. El proyecto consistía en que los trabajadores recibirían su sueldo con arreglo a su trabajo, participando además en una parte proporcional de los beneficios y aceptando el compromiso a asumir los gastos de la explotación y de su amortización, pactada a diez años.